Tailandia es un pais muy diverso culturalmente. De los aproximadamente 65 millones de habitantes, se calcula, que en cuanto a religión se refiere, existe alrededor de un 90% que profesa el Budismo. Si bien el pais es homogéneo en cuanto a “religion” (y lo entrecomillo porque aquí el Budismo es visto más como una filosofía de vida que como una religión en el sentido tradicional), existen más de 110 etnias, cada una de ellas con su cultura, sus creencias, sus vestimentas, ritos ancestrales y hasta su propio idioma.
Las etnias Thai Central (centro del país) y Lao-Isan (al Este, en la frontera con Laos) conforman mas del 60% de la población, siendo de lejos los dos grupos mayoritarios y lo que hoy entenderíamos como “un tailandés tradicional”. 
Si nos vamos hacia el Sur, encontraremos muchos grupos de etnia Malaya, producto de su cercanía con la frontera con Malasia, donde por influencias culturales es muy normal ver a personas profesando el Islam.
Y si nos movemos hacia el Norte, será donde encontremos la mayor diversidad de grupos. Son las aquí llamadas “Hill Tribes” o tribus de las montañas, pequeñas etnias originarias del Tíbet y de China y que se fueron asentando en estas regiones a lo largo de los siglos (también en el Norte de Myanmar, Laos o Vietnam se da el mismo fenómeno).
Mon, Karen, Shan, Akha, Hmong, Lisu, Lahu son solo algunas de estas etnias locales que mantienen firmes sus costumbres, sus creencias animistas y su propia lengua y que dan una riqueza, colorido y diversidad cultural difícil de encontrar en otras regiones del planeta. Su integración dentro de la nación thai no es ni ha sido sencilla. La presión de los diferentes gobiernos, la adaptación a un mundo rápido y cambiante y la pobreza han conducido a muchos de estos grupos a medios de vida basados en la explotación turística de sus pueblos como meros espectáculos circenses y a veces a drogas o prostitución como únicas salidas económicas en un entorno a veces demasiado hostil.
Las etnias de Tailandia constituyen uno de los bienes más preciados de la cultura thai y en un viaje al país de las sonrisas no deberíamos perder la oportunidad de conocer un poco más sobre ellas.